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Berenjenas

Época de siembra: Febrero – marzo
Profundidad de siembra: 0.5 – 1 cm
Marco de cultivo: 50-60 x 70-80 cm
Observaciones: Trasplante: abril-mayo
Recolección: Julio – octubre
Exposición solar: Pleno sol.
Riego: Frecuente

Son de las pocas solanáceas del huerto que no nos llegaron de América sino de Asia. Como al resto de solanáceas, le encanta la luz, el sol y sobre todo el calor, sin el cual no esperamos grandes resultados de desarrollo o producción. Tanto las técnicas de siembra como el mantenimiento y cultivo son similares a las que describimos para las tomateras.

Las siembras en semillero se suelen retrasar a febrero o marzo (según zonas y clima) ya que para el germinado y el buen desarrollo precisa de más horas de luz y calor que los tomates o los pimientos.

Tierra-abonado-cultivo: le gustan las tierras profundas, fértiles y bien abonadas. Lo ideal para su buen cultivo es trasplantarlas en bancales preparados con una capa de varios centímetros de compost y un buen acolchado de paja. Aunque podemos esperar a finales de mayo o junio para cubrir con la paja, a fin de que la tierra y las raíces de la planta se calienten y acelere el desarrollo.

El marco de plantación es de 50 a 60 cm entre matas y de 60 a 70 cm entre líneas.

Algunos hortelanos, cuando la planta alcanza el medio metro de altura, realizan podas del tallo principal para acelerar el desarrollo de los brotes laterales, provocando una mayor precocidad en la floración y el incremento de la producción en ciclos productivos más cortos -climas fríos-.

Requiere riegos abundantes y regulares (sobre todo en pleno bochorno veraniego) y si hemos aportado una buena dosis de compost, no precisaría de más abonados durante el proceso productivo, aun-que en las zonas con periodos de cultivo largos se las puede ayudar regando con macerados de lombricompost y fermentados de consuelda u ortigas.

En las zonas cálidas, a la llegada de los fríos in-vernales, se puede realizar una poda general y se protege con paja las matas de berenjena, consiguiendo que rebroten en primavera, con lo que se consiguen ciclos de producción plurianuales.