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Cebollas

Época de siembra: Enero a marzo agosto – septiembre
Profundidad de siembra: 1 cm
Marco de cultivo: 10-15 x 10-15 cm
Observaciones: Trasplante a los 3 – 4 meses de la siembra
Recolección: A los 3 – 4 meses del trasplante
Exposición solar: Pleno sol. Tolera la sombra.
Riego: Regular

Existen numerosas variedades de cebollas con ciclos de cultivo cortos o largos y con opciones de consumo en fresco o para secar y guardar durante algunos meses. También las hay redondas, alargadas, pequeñas, planas, gruesas, blancas, rojas,., por lo que combinando variedades según los gustos y la época de cultivo, podemos disponer de cebollas frescas o secas durante casi todo el año.

Tierra y abonado: a las cebollas les gustan las tierras frescas y ligeras, bien aireadas y ricas en humus, y no toleran bien las tierras húmedas y pesadas. Son plantas muy poco voraces y podemos sembrarlas en la tercera etapa de rotación -por exigencia de nutrientes- después de unas lechugas, espinacas o escarolas. En el sistema de bancales, las plantamos habitualmente en las pendientes laterales -en el perímetro de todo el bancal-, ya que tampoco precisan de mucho riego y aprovechan bien el espacio.

Siembra y trasplante: podemos realizar siembras en semillero al aire libre la mayor parte del año, aunque de preferencia sembraremos de agosto a septiembre las que trasplantaremos en invierno y cosechamos en primavera, y de enero a marzo sembraremos las que vayamos a cosechar a finales de verano y otoño.

A la hora del trasplante, dependiendo de las variedades cultivadas, el marco de plantación será de 10 a 20 cm entre cebollas y de 25 a 30 cm entre líneas. En el momento de trasplantar es importante cortar las raíces de las cebollitas a 1 o 2cm de la base, a fin de asegurarnos un mejor rebrote de raíces y mayor desarrollo posterior de los bulbos. En épocas calurosas también conviene cortar un tercio de las hojas. Las cebollas guardadas que rebrotan pueden trasplantarse y de cada cebolla saldrán de cuatro a seis cebollas que podremos consumirlas como cebollas tiernas cuando engrosen

Labores y mantenimiento: las cebollas son plantas rústicas que requieren pocos cuidados. Nos limita-remos a controlar las hierbas competidoras y a realizar el doblado de los tallos cuando el bulbo esté completamente formado, con ello evitaremos su espigado y subida a flor y engrosarán mucho más.

Las cebollas de guardar conviene cosecharlas cuando dos tercios de las hojas muestran signos de secado. Las arrancaremos de la tierra en Luna llena y preferiblemente en días fuego (fruto) dejándolas unos días esparcidas en la tierra (o sobre un palet de madera) para que se sequen bien antes de guardarlas y evitar que se pudran fácilmente.
Las cebollas para consumo en fresco o tiernas, las iremos cosechando a medida de nuestras necesidades.