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Puerros

Época de siembra: Preferentemente febrero y de julio a septiembre.
Profundidad de siembra: 1-2 cm.
Marco de cultivo: 6-10 x 25-35 cm.
Observaciones: Semillero y trasplante.
Recolección: A los 4-5 meses
Exposición solar: Se adapta a todas las ubicaciones
Riego: Frecuente y abundante.

Cultivo propio de períodos y zonas frías y húmedas, los puerros toleran mal el exceso de calor y crecen mejor en otoño, invierno e inicio de primavera; aunque pueden cultivarse todo el año, buscándoles zonas sombreadas en las épocas de calor.

Tierra-abonado: a los puerros les gustan las tierras francas, frescas y ricas en humus. Los puerros son plantas medianamente exigentes en nutrientes que pueden desarrollarse bien con el compost sobrante de los cultivos precedentes.

Siembra-trasplante: al sembrar las pequeñas semillas de puerro en un semillero o en líneas en plena tierra, tengamos en cuenta que unos 3 gramos de semilla ocupan unos 4 metros lineales y de ellas obtendremos entre 600 y 800 puerros. Hay que mantener la tierra o el sustrato húmedos hasta la germinación y cuando los puerros tengan el grosor de un lápiz, los arrancaremos y les cortaremos las raíces (dejando 1 cm de raíz) y cortaremos 1/3 de las hojas para evitar su deshidratación en la fase de trasplante.

Podemos dejar los puerros arrancados unas 24 o 48 horas antes de su trasplante a fin de que el marchitado los endurezca y refuerce ante el posible ataque del gusano barrenador.

Labores mantenimiento: en los sistemas de bancal elevado, se suelen plantar en los espacios o pendientes laterales, porque su porte vertical nos permite aprovechar mejor el espacio disponible y en la zona plana del bancal podemos sembrar zanahorias con las cuales se asocia bien, o cultivos de hoja como lechugas o coles.

Conviene prever y planificar siembras y tras-plantes regulares de puerros, teniendo en cuenta que tienen ciclos de cultivo muy largos y desde la siembra a la cosecha pasan unos 5 o 6 meses. La distancia de plantación dependerá del grosor final y estará en función de la variedad elegida y el clima: de 6 a 10 cm entre puerros y de 25 a 35 cm como mínimo entre líneas.

La profundidad de trasplante es de unos 3 a 5 cm. Regaremos con un chorro de agua inmediatamente tras el trasplante, a fin de asegurar el enraizado.

En nuestros huertos ecológicos los puerros no suelen tener problemas de parásitos y son fáciles de cultivar si los ponemos en una buena tierra, con compost bien descompuesto y riesgos regulares.