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Remolacha roja

Época de siembra: Marzo – junio. Todo el año en zonas cálidas.
Profundidad de siembra: 2 cm.
Marco de cultivo: 10-15 x 20-30 cm.
Observaciones: Siembra y clareo. El trasplante favorece su engrose.
Recolección: A los 3 – 4 meses
Exposición solar: Pleno sol, tolera la sombra y las zonas húmedas
Riego: Frecuente y regular.

Cada vez es más popular el cultivo y consumo de remolachas rojas en nuestro país, por las muchas virtudes nutricionales e incluso terapéuticas. Existen numerosas variedades de remolachas rojas -plana de Egipto, Detroit…- y conviene probarlas todas para elegir las que mejor se desarrollen en nuestro huerto (y las que más nos gusten culinariamente).

Tierra y abonado: prefieren tierras de consistencia medía, ricas en humus y mullidas (aunque soportan las arcillosas y pesadas). Es una planta mediana-mente exigente en nutrientes pero no precisa abonados con compost, le basta con los restos de compost de los cultivos precedentes (si fueron bien abonados). El estiércol o compost poco descompuesto dará lugar a un excesivo desarrollo de las remolachas y a que se agrieten fácilmente. Siembra y trasplante; podemos sembrar las semillas de remolacha directamente en la tierra o en semilleros protegidos.

Cada semilla es un nidito de semillas y brotan muchas plantitas juntas, por lo que posiblemente tendremos que clarear. Esperaremos a que las remolachitas tengan el tamaño de la punta de un lápiz o el grosor de una cereza, para arrancarlas de la tierra y tras cortarles las hojas y la raíz principal, trasplantarlas a plena tierra, dejando una separación de 10 o 15 cm entre remolacha y unos 20 a 30 cm entre líneas.

Labores y mantenimiento: las remolachas se asocian bien con apios, coles, cebollas y lechugas, y apenas tienen problemas de cultivo, excepto vigilar las hierbas competidoras y que no les falte un riego regular. Sí dejamos secar la tierra y las remolachas se endurecen, al volver a regarlas se agrietarán e incluso se partirán en dos.